¿Alguna vez te ha pasado ver a una persona en la calle y comenzar a pensar, dónde, cómo y cuándo la conociste? –“¡Seguro que la conozco de la Universidad o del trabajo!”. Sin embargo, nunca has conocido a esa persona antes. ¿Te has preguntado alguna vez por qué dos personas pueden recordar de forma tan distinta un mismo evento, o incluso llegamos a recordar situaciones que jamás han sucedido? Seguramente sí. Ahora bien, que un recuerdo se presente de forma vivida o detallada no necesariamente implica que el mismo sea real.
La memoria es un sistema cognitivo que nos permite registrar, almacenar, elaborar y recuperar información de lo que vivimos, en algunas ocasiones con altos niveles de precisión y en otras con peligrosas imprecisiones (Morjardín-Heráldez, 2008).
Loftus (1975) explica que “La memoria se parece a un artículo de Wikipedia”, la cual puedes modificar y los demás también. Pero, ¿qué significa esto?
Para responder a esa pregunta primero deberíamos saber que la memoria no es una copia exacta de la realidad, sino que almacena elementos significativos de los recuerdos, es decir, “ideas generales” del argumento de una historia y el resto de la misma deberá ser reconstruida, siendo susceptible a distorsiones (Linconao, 2018), y ¿cómo llegamos a esta conclusión?
La Teoría Intuicionista de la Memoria afirma que durante el proceso de reconstrucción es cuando la memoria puede verse distorsionada creando falsos recuerdos, es decir, al no tener acceso a los contenidos exactos de la información real nos vemos obligados a reconstruirla en base a contenidos relacionados que poseemos (Seamon et al., 2002).
Por otra parte, Barttlet (1932) presentó estudios que demostraron que nuestros recuerdos están influenciados por nuestras experiencias previas y expectativas culturales ligadas al tipo de evento que se vive. Esta perspectiva es apoyada por la Teoría del Esquema, la cual afirma que las personas almacenamos los recuerdos de manera selectiva en base a nuestros propios esquemas mentales (Schwartz & Reisberg, 1991). Así, experiencias que entren en conflicto con estructuras cognitivas propias podrán ser transformadas.
Ahora sí, ¿qué son los falsos recuerdos? Los falsos recuerdos son una serie de recuerdos sobre situaciones o eventos que difieren parcial o totalmente de la realidad que fue experimentada. En algunas ocasiones, pueden presentarse como pequeñas desviaciones de forma (por ejemplo, afirmar que el ladrón tenía pelo largo, cuando en realidad lo tenía corto) y en otras pueden presentarse modificando totalmente el significado (por ejemplo, reportar que el ladrón llevaba cuchillo en el atraco cuando en realidad no era así) (Morjardín-Heráldez, 2008).
Linconao (2018) afirma que la memoria prefiere la coherencia de un recuerdo, es por ello que la mente modifica su contenido mnémico, creando en ocasiones falsos recuerdos para aportar coherencia a ese conjunto. Éstos se construyen combinando recuerdos reales con el contenido de las sugerencias recibidas por otro grupo o persona, o bien, por mecanismos internos de nuestra memoria. Teniendo en cuenta esto, nos vamos a encontrar con dos tipos de memoria falsa (MF), la memoria falsa espontánea y memoria falsa implantada (Loftus, 1997).
La MF implantada hace referencia a la alteración de nuestro recuerdo debido a la influencia de información externa, es decir, modificado por un tercero con la intención de provocar el reconocimiento falso de un acontecimiento. Tal es el ejemplo del experimento de Thomas y Loftus (2002), a través del cual se logró convencer con éxito al 50% de los participantes que en su infancia habían volado en globo... con el simple truco de mostrarles "evidencias" fotográficas manipuladas.
Por otro lado, la MF espontánea hace referencia a la alteración de nuestro recuerdo debido a factores internos de nuestra memoria, así elaboramos representaciones a partir de información sensorial en base a nuestros propios esquemas mentales. Como en nuestro ejemplo, a veces creemos conocer a alguien porque nos recuerda a un conocido, debido a su estatura, color de pelo, gestos, etc., sin embargo, es sólo un desconocido.
¿Sabías qué? Estudios han demostrado que existe una similitud fenomenológica tan grande entre las falsas memorias y las memorias verdaderas que difícilmente se pueden distinguir una de la otra (Shaw, 2020). Además, se ha descubierto una relación estrecha entre la memoria y la imaginación. Pues aquello que imaginamos suele basarse en sucesos vividos en el pasado, para lograr construir estrategias mentales de las cuáles beneficiarnos en nuestro día a día o en el futuro (Carpenter & Schacter, 2017). Es por ello que estudios sugieren la posibilidad de que la memoria e imaginación comparten la misma red neural (Urgolites, Smith, Squire, 2015), dejando así en evidencia, la delgada línea que puede llegar a haber entre lo que realmente pasó y lo que imaginamos que pasó.
Y después de leer este artículo... ¿Sigues confiando en tu memoria?
Referencias Bibliográficas:
Bartlett, F. C., & Bartlett, F. C. (1995). Remembering: A study in experimental and social psychology. Cambridge University Press. https://doi.org/10.1037/11247-002
Carpenter, A. C., & Schacter, D. L. (2017). Flexible retrieval: When true inferences produce false memories. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 43(3), 335. https://doi.org/10.1037/xlm0000340
Linconao, Alejandro. (2018). Distorsiones y falsos recuerdos en la memoria autobiográfica. https://doi.org/10.13140/RG.2.2.15851.85283
Loftus, E. F. (1997). Creating false memories. Scientific American, 277(3), 70-75.
Mojardín-Heráldez, A. (2008). Origen y manifestaciones de las falsas memorias. Acta Colombiana de Psicología, Vol. 11, no. 1 (ene.-jun. 2008); p. 37-43. ISSN. 0123-9155
Schwartz, B., & Reisberg, D. (1991). Learning and memory. WW Norton & Co.
Seamon, J.G., Lee, I.A., Toner, S.K., Wheeler, R.H., Goodkind, M.S., & Birch, A.D. (2002). Thinking of critical words du-ring study is unnecessary for false memory in the Deese, Roediger, and McDermott procedure. Psychological Science, 13, 526-531. https://doi.org/10.1111/1467-9280.00492
Shaw, J. (2020). Do false memories look real? Evidence that people struggle to identify rich false memories of committing crime and other emotional events. Frontiers in psychology, 11, 650. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.00650
Thomas, A. K., & Loftus, E. F. (2002). Creating bizarre false memories through imagination. Memory & cognition, 30(3), 423-431. https://doi.org/10.3758/BF03194942
Urgolites,
Z. J., Smith, C. N., & Squire, L. R. (2015). True and false memories,
parietal cortex, and confidence judgments. Learning & Memory, 22(11), 557-562.
https://doi.org/10.1101/lm.038349.115
Gran trabajo, súper interesante 💪💪
ResponderEliminarInteresantísimo. A mi también me pasa y no sabia por qué 😅
ResponderEliminar¿Es por ello que decimos que la memoria nos juega malas pasadas?
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ResponderEliminarIncreíble trabajo, super interesante. Me ha encantado. He aprendido cosas nuevas, gracias.
ResponderEliminarMuy interesante y elaborado, grandísimo artículo!
ResponderEliminarArtículo superinteresante que te hace reflexionar, gran trabajo que se nota que lleva si esfuerzo detrás. Enhorabuena 🥰👏👏
ResponderEliminarMuy interesante! Ahora entiendo lo que ocurre a los testigos en los juicios, que tienden a rellenar los recuerdos con lo que termina de hacer coherente los hechos!
ResponderEliminarTendemos a considerar la memoria como un proceso estático y objetivo. Se explica muy bien en el artículo como, por el contrario, es dinámica y modificable por ítems externos como la voluntad o los sentimientos. Excelente exposición.
ResponderEliminarExplica muchas cosas de lo que y de quien me rodea...gracias!!
ResponderEliminarInteresante e inquietante que memòria e Imaginacion compartan circuito neuronal. Gracias por compartir!
ResponderEliminarInteresante e inquietante que memòria e Imaginacion compartan circuito neuronal. Gracias por compartir!
ResponderEliminarInteresante e inquietante que memòria e Imaginacion compartan circuito neuronal. Gracias por compartir!
ResponderEliminarMuy interesante! Enhorabuena por el artículo!
ResponderEliminarMuy interesante el artículo! Felicitaciones!
ResponderEliminarSuper interesante el articulo , gracias por compartir !
ResponderEliminarLa memoria es tambien selectiva, selecciona que recuerdos enterrar y cuales aflorar y modifica los recuerdos desagradables o traumáticos para hacerlis mas llevaderos. Todos estos mecanismos crean recuerdos modificados o falsos. Si añadimos que la percepción de la realidad es de por sí subjetiva...realmente ¿Que recordamos?. Muy interesante!
ResponderEliminarInteresante artículo. Desde luego, resuelve muchas dudas que alguna vez nos hemos planteado todos. Excelente trabajo. Enhorabuena!!
ResponderEliminarInteresante a la vez que inquietante el hecho de que tus recuerdos realmente puedan ser falsos aunque en el caso de la MF espontánea al menos no son falsos al 100x100 menos mal... Pero con respecto a la MF implantada que miedito...en fin, quien sabe, igual vivimos en Matrix. Lo dicho, interesante cuestión
ResponderEliminarInteresante artículo, lleno de sugerencias para pensar. Enhorabuena
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